Proceso terapéutico

Entrevista inicial

Es la primera toma de contacto con el terapeuta. El objetivo es recoger toda la información relevante acerca del motivo de consulta, así como el origen, factores mantenedores, situación actual, etc, en un entorno donde puedas expresarte cómodamente y te sientas comprendido.

Tratamiento

Se interviene de una manera progresiva y gradual en las distintas áreas acordadas, abordando en primer lugar las más prioritarias. El objetivo es que el paciente adquiera una serie de herramientas para afrontar las dificultades, incorporando nuevas habilidades y estrategias de afrontamiento.

Evaluación

Se estudian de una manera más exhaustiva las áreas de la persona, haciendo énfasis en aquellas relacionadas con el motivo de consulta (por ejemplo: habilidades interpersonales, sintomatología ansioso-depresiva, trastornos del aprendizaje, etc.).

Seguimiento

Se trabaja la "prevención de recaídas" con el fin de que la persona se prepare para hacer frente a problemas futuros y empiece a normalizar su malestar, tomando consciencia de que puede volver a experimentar pensamientos negativos, sentirse triste, ansioso/a, etc., pero esta vez, ejerciendo un mayor control sobre ellos.

Devolución

El terapeuta le devuelve toda la información obtenida y le informa sobre la hipótesis diagnóstica. A continuación, se establecen los objetivos de intervención de manera conjunta y se realiza una explicación de las técnicas que se llevarán a cabo para conseguirlos.

Alta

Alcanzados los objetivos establecidos, se acordará conjuntamente entre el psicólogo y el paciente el alta terapéutica.

¿Qué corriente seguimos?

Desde Eunoia trabajamos siguiendo la corriente cognitivo-conductual, dado que es la que obtiene una mayor evidencia científica. Además, este tipo de corriente se basa en la relación existente entre pensamientos, emociones y conductas. 

P-E-C5

Nuestros pensamientos van a influir en el modo en qué interpretemos las situaciones y por tanto en las emociones que experimentemos y en nuestro comportamiento. Asimismo, las acciones que realizamos influyen en cómo nos sentimos y consecuentemente, retroalimentamos nuestros pensamientos. 

Mediante la terapia cognitivo-conductual (TCC) trabajamos sobre la conducta y los pensamientos para conseguir un mayor bienestar emocional. Esta se centra en el problema actual, analizando el origen y los factores que lo mantienen. 

Con la TCC la terapia no se realiza únicamente en consulta, sino que el paciente tiene que realizar una serie de «tareas» en casa, a la vez que pone en práctica lo trabajado en la sesión.